Letanías

Las Letanías

Las Letanías son oraciones cristianas que se realizan mediante una enumeración e invocando a Jesucristo, la Virgen María o los santos como mediadores. Estas oraciones tienen un carácter de súplica y se realizan en un orden específico. Las letanías más antiguas son las de los santos, y las letanías de la Santísima Virgen, también conocidas como letanías lauretanas, son las más populares. Estas últimas fueron aprobadas por el papa Sixto V en 1587.

Las letanías lauretanas consisten en una serie de invocaciones a la Virgen María, en las cuales se le otorgan títulos de honor basados principalmente en su dignidad única e incomunicable como Madre de Dios. Estas letanías se originaron en el santuario de Loreto, Italia, en el siglo XVI[11]. El papa León XIII recomendó concluir la recitación del Rosario con el canto de las letanías lauretanas durante el mes de octubre, que es el mes del Rosario.

Un ejemplo de letanías a la Virgen María es el siguiente:

Señor, ten piedad… Señor, ten piedad.
Cristo ten piedad… Cristo ten piedad.
Señor, ten piedad… Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos… Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos… Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial…Ten misericordia de nosotros.
Dios hijo, redentor del mundo… Ten misericordia de nosotros.
Dios, Espíritu Santo…Ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa un solo Dios…

Y continúa con una serie de invocaciones a la Virgen María, como «Madre de Cristo», «Madre de la Iglesia», «Madre de la misericordia», «Madre purísima», «Madre castísima», entre otros.

Las letanías son una forma de oración que permite a los creyentes expresar su devoción y pedir la intercesión de la Virgen María y los santos en sus vidas.

Aquí tienes más ejemplos de letanías:

Letanías de la Preciosa Sangre de Cristo:

Estas letanías se centran en la adoración y súplica a la Preciosa Sangre de Jesucristo, que fue derramada por la redención de la humanidad.

Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo óyenos. Cristo óyenos.
Cristo escúchanos. Cristo escúchanos.

Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Sangre de Cristo, hijo único del Padre Eterno, sálvanos.
Sangre de Cristo, Verbo encarnado, sálvanos.
Sangre de Cristo, Nuevo y Antiguo Testamento, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada sobre la tierra durante su agonía, sálvanos.
Sangre de Cristo, vertida en la flagelación, sálvanos.
Sangre de Cristo, que emanó de la corona de espinas, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada sobre la Cruz, sálvanos.
Sangre de Cristo, precio de nuestra salvación, sálvanos.
Sangre de Cristo, sin la cual no puede haber remisión, sálvanos.
Sangre de Cristo, alimento eucarístico y purificación de las almas, sálvanos.
Sangre de Cristo, manantial de misericordia, sálvanos.
Sangre de Cristo, victoria sobre los demonios, sálvanos.
Sangre de Cristo, fuerza de los mártires, sálvanos.
Sangre de Cristo, virtud de los confesores, sálvanos.
Sangre de Cristo, fuente de virginidad, sálvanos.
Sangre de Cristo sostén de los que están en peligro sálvanos.
Sangre de Cristo, alivio de los que sufren, sálvanos.
Sangre de Cristo, consolación en las penas, sálvanos.
Sangre de Cristo, espíritu de los penitentes, sálvanos.
Sangre de Cristo, auxilio de los moribundos, sálvanos.
Sangre de Cristo, paz y dulzura de los corazones, sálvanos.
Sangre de Cristo, prenda de la vida eterna, sálvanos.
Sangre de Cristo que libera a las almas del Purgatorio, sálvanos.
Sangre de Cristo, digna de todo honor y de toda gloria, sálvanos.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

V.- Nos rescataste, Señor, por tu Sangre.
R.- E hiciste nuestro el reino de los cielos.

Letanías al Sagrado Corazón de Jesús:

Estas letanías son una serie de invocaciones y súplicas dirigidas al Sagrado Corazón de Jesús, símbolo del amor infinito de Dios hacia los seres humanos.

Señor, ten piedad de nosotros.   Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.   Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.   Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.   Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.   Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,   ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,   ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo,   ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios,   ten misericordia de nosotros.

Corazón de Jesús, Hijo del Padre Eterno.   Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen María,   Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido substancialmente al Verbo de Dios,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de majestad infinita,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y amor,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,    Ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros
de la sabiduría y la ciencia,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud
de la divinidad,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quién el Padre halló sus
complacencias,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan,    Ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren
y esperan,    Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,    Ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,    perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,   escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,    ten piedad y misericordia de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón,    haz nuestro corazón semejante al Tuyo.
Sagrado Corazón de Jesús,    en Vos confío.
Sagrado Corazón de María,    salvad el alma mía.

Letanías a San José:

Estas letanías honran a San José, esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús, pidiendo su intercesión y protección.

Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, Óyenos. Cristo, Óyenos.
Cristo, Escúchanos, Cristo, Escúchanos

Dios padre Celestial. Ten misericordia de nosotros
Dios, hijo redentor del mundo. Ten misericordia de nosotros
Dios, Espíritu Santo. Ten misericordia de nosotros
Santísima Trinidad, un solo Dios. Ten misericordia de nosotros

Santa María, Ruega por nosotros

San José, Ruega por nosotros
San José, Insigne descendiente de David. Ruega por nosotros
San José, Luz de los Patriarcas. Ruega por nosotros
San José, Esposo de la Santa Madre de Dios. Ruega por nosotros
San José, Casto guardián de la Virgen. Ruega por nosotros
San José, Padre nutricio del Hijo de Dios. Ruega por nosotros
San José, Celoso defensor de Cristo. Ruega por nosotros
San José, Jefe de la Sagrada Familia. Ruega por nosotros

San José, justísimo. Ruega por nosotros
San José, castísimo. Ruega por nosotros
San José, prudentísimo. Ruega por nosotros
San José, fortísimo. Ruega por nosotros
San José, obedientísimo. Ruega por nosotros
San José, fidelísimo. Ruega por nosotros

San José, Espejo de paciencia Ruega por nosotros
San José, Amante de la santa pobreza. Ruega por nosotros
San José, Modelo de trabajadores. Ruega por nosotros
San José, Gloria de la vida doméstica. Ruega por nosotros
San José, Custodio de las Vírgenes. Ruega por nosotros
San José, Sostén de las familias. Ruega por nosotros
San José, Consuelo de los atribulados. Ruega por nosotros
San José, Esperanza de los enfermos. Ruega por nosotros
San José, Patrono de los moribundos. Ruega por nosotros
San José, Terror de los demonios. Ruega por nosotros
San José, Protector de la Santa Iglesia. Ruega por nosotros
San José, Padre de nuestra Familia. Ruega por nosotros

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Perdonadnos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escuchadnos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Ten misericordia de nosotros.

V/. Le estableció señor de su casa.
R/. Y jefe de toda su hacienda.

Letanías de la humildad:

Estas letanías son una serie de súplicas en las que se pide la gracia de la humildad y el desprendimiento del orgullo y la vanidad.

¡Oh, Jesús, manso y humilde de corazón!
Óyeme.

Del deseo de ser estimado…Líbrame, Señor.

Del deseo de ser amado……Líbrame, Señor.

Del deseo de ser respetado……Líbrame, Señor.

Del deseo de ser alabado……Líbrame, Señor.

Del deseo de ser preferido a los otros……Líbrame, Señor.

Del deseo de ser consultado……Líbrame, Señor.

Del deseo de ser aprobado……Líbrame, Señor.

Del temor de ser humillado……Líbrame, Señor.

Del temor de ser despreciado……Líbrame, Señor.

Del temor de rechazado……Líbrame, Señor.

Del temor de ser calumniado……Líbrame, Señor.

Del temor de ser olvidado……Líbrame, Señor.

Del temor de caer en ridículo……Líbrame, Señor.

Del temor de ser injuriado……Líbrame, Señor.

Del temor de ser sospechado……Líbrame, Señor.

Jesús, dame la gracia de desear…
– Que los demás sean más amados que yo,

Jesús, dame la gracia de desear…
– que los demás sean más estimados que yo,

Jesús, dame la gracia de desear…
– que los demás se engrandezcan en la opinión del mundo y yo disminuya,

Jesús, dame la gracia de desear…
– que los demás sean escogidos y yo no,

Jesús, dame la gracia de desear…
– que los otros sean ensalzados y yo despreciado,

Jesús, dame la gracia de desear…
– que los otros puedan serme preferidos en todo,

Jesús, dame la gracia de desear…
– que los otros sean más santos que yo, con
tal que yo sea lo más santo que pueda ser.

Concédeme, Jesús:
– El conocimiento y el amor de mi nada,

Concédeme, Jesús:
– el perpetuo recuerdo de mis pecados,

Concédeme, Jesús:
– la persuasión de mi mezquindad,

Concédeme, Jesús:
– el aborrecimiento de toda vanidad,

Concédeme, Jesús:
– la pura intensión de servir a Dios,

Concédeme, Jesús:
– la perfecta sumisión a la voluntad del Padre,

Concédeme, Jesús:
– el verdadero espíritu de compunción,

Concédeme, Jesús:
– la decidida obediencia de mis superiores,

Concédeme, Jesús:
– el odio santo a toda envida y celo,

Concédeme, Jesús:
– la prontitud en el perdón de las ofensas,

Concédeme, Jesús:
– la prudencia en el callar los asuntos ajenos,

Concédeme, Jesús:
– la paz y la caridad con todos,

Concédeme, Jesús:
– el ardiente anhelo de desprecios y humillaciones,

Concédeme, Jesús:
– el ansia de ser tratado como Tú y la gracia de saber aceptarlo santamente.

María, Reina, Madre y Maestra de los humildes… Ruega por mí.

San José, protector y modelo del os humildes…Ruega por mí.

San Miguel Arcángel, que fuiste el primero en abatir a los soberbios…Ruega por mí.

Santos todos, santificados pro el espíritu de humildad… Ruegen por mí.

Letanías de los Santos:

Estas letanías invocan a diversos santos, pidiendo su intercesión y ayuda en la vida de los creyentes.

-Señor, ten piedad.     Señor, ten piedad
-Cristo, ten piedad.     Cristo, ten piedad.
-Señor, ten piedad.     Señor, ten piedad.

-Santa María, Madre de Dios,      Ruega por nosotros.
-San Miguel,      Ruega por nosotros.
-Santos Ángeles de Dios,      Rueguen por nosotros.
-San José,      Ruega por nosotros.

-San Juan Bautista,      Ruega por nosotros.
-Santos Pedro y Pablo,        Rueguen por nosotros.
-San Andrés,      Ruega por nosotros.
-San Juan,      Ruega por nosotros.
-Santa María Magdalena,      Ruega por nosotros.
-San Esteban,      Ruega por nosotros.
-San Ignacio de Antioquía,      Ruega por nosotros.
-San Lorenzo,      Ruega por nosotros.
-Santas Perpetua y Felicidad,      Rueguen por nosotros.
-Santa Inés,      Ruega por nosotros.
-San Gregorio,      Ruega por nosotros.
-San Agustín,      Ruega por nosotros.
-San Atanasio,      Ruega por nosotros.
-San Basilio,      Ruega por nosotros.
– Santo Tomás de Aquino, Ruega por nosotros.

-San Benito,      Ruega por nosotros.
-San Francisco,      Ruega por nosotros.
– Santo Domingo,      Ruega por nosotros.
– San Ignacio de Loyola,      Ruega por nosotros.
-San Francisco Javier,      Ruega por nosotros.
-San Juan María Vianney,       Ruega por nosotros.
-Santa Teresa de Avila,      Ruega por nosotros.
-Santa Catalina de Siena,      Ruega por nosotros.

– Santa Rosa de Lima,      Ruega por nosotros.
– San Martín de Porres,      Ruega por nosotros.
– San Juan Macías,      Ruega por nosotros.
– Santo Toribio de Mogrovejo,      Ruega por nosotros.
– San Francisco Solano,      Ruega por nosotros.

– San Josemaría Escrivá,      Ruega por nosotros.
– Santa María Faustina Kowalska,      Ruega por nosotros.
– San Maximiliano María Kolbe,      Ruega por nosotros.
– San Pío de Pietrelcina,      Ruega por nosotros.
– San Alberto Hurtado,      Ruega por nosotros.
– San Carlos Acutis,      Ruega por nosotros.

– San Juan XXIII,      Ruega por nosotros.
– San Juan Pablo II,      Ruega por nosotros.
-Santos y santas de Dios,      Rogad por nosotros.

-Muéstrate propicio,      Líbranos, Señor.
-De todo mal,      Líbranos, Señor.
-De todo pecado,      Líbranos, Señor.
-De la muerte eterna,      Líbranos, Señor.
-Por tu encarnación,      Líbranos, Señor.
-Por tu muerte y resurrección,      Líbranos, Señor.
-Por el envío del Espíritu Santo,      Líbranos, Señor.

-Nosotros, que somos pecadores,      Te rogamos, óyenos.
-Jesús, Hijo de Dios vivo,      Te rogamos, óyenos.

-Cristo, óyenos,      Cristo, óyenos,
-Cristo, escúchanos,      Cristo, escúchanos,

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo

Letanías a Jesucristo en Adviento:

Estas letanías se centran en la preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Jesucristo durante el tiempo de Adviento.

Señor, ten piedad de nosotros. Señor ten piedad de nosotros
Cristo ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros. Señor piedad de nosotros
Cristo óyenos. Cristo óyenos
Cristo escúchanos. Cristo escúchanos
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros
Dios Hijo redentor del mundo, ten misericordia de nosotros
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros

Verbo del Padre, por quien han sido hechas todas las cosas, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Verbo hecho carne, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Mesías prometido en la Ley, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro..
Prefigurado por místicos milagros, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.

Preanunciado por los oráculos de los profetas, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Anunciado por los ángeles, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Anhelado por los reyes, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Deseado por todas las naciones, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Enviado al mundo por el Padre, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Concebido por obra del Espíritu Santo, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Sabiduría emanada desde el trono de la grandeza de Dios, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Deseo de los collados eternos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Rocío sobre el vellocino de Gedeón, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Fuego que quemaba el arbusto sin consumirlo, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Escala de Jacob, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Flor de la raíz de Jesé, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Flor de la vara de Aarón, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Flor que brota en nuestra tierra, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Olor del campo al que bendijo el Señor, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Incienso de suavísimo olor sobre el altar de oro, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Nardo y canela en huerto cerrado, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Sello puesto sobre el corazón, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Piedra desprendida del monte sin intervención de mano humana, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Agua saludable de la cisterna de Belén, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Vino nuevo en odre nuevo, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Agua viva que fluye con ímpetu desde el Líbano, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Árbol de la Vida plantado en medio del Paraíso, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Fuente que mana en el Paraíso, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Agua de la vida en fuente sellada, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Luz puesta sobre un candelabro impecable, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Estrella de Jacob, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Vara de la casa de Israel, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Sol que viste a la Mujer, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Varón circundado por la Mujer, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Verdad que surge de la tierra, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Justicia que mira desde el cielo, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Salvador, que ha entrado por puerta cerrada, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Príncipe entronizado en la puerta oriental, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Progenie de la Mujer, que aplasta la cabeza de la serpiente, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Descendencia de Abraham, en quien todas las naciones son bendecidas, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro..
Salvación y expectación nuestra, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Emmanuel nuestro, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.

Sednos propicio: perdónanos, Señor.
Sednos propicio: escúchanos, Señor.
Sednos propicio: líbranos, Señor.
De todo mal, líbranos,Señor.
De todo pecado, líbranos, Señor..
De un corazón duro y perverso, líbranos, Señor.
De todo mal hábito, líbranos, Señor.
De toda pasión desordenada, líbranos, Señor.
De la rudeza de costumbres, líbranos, Señor.
De toda malicia y maldad, líbranos, Señor.
De mala y eterna muerte, líbranos, Señor.
Por tu eterna predestinación, líbranos, Señor.
Por tu advenimiento, líbranos, Señor.
Por el misterio de tu santa encarnación, líbranos, Señor.
Por tu concepción inmaculada, líbranos, Señor.
Por la fe y obediencia de la gloriosa Virgen, líbranos, Señor.
Por la virginal fecundidad de tu Madre, líbranos, Señor.
Por la plenitud de gracia comunicada a tu Madre, líbranos, Señor.
En el día del Juicio, líbranos, Señor.

Nosotros, pecadores, te rogamos, óyenos.
Que te dignes salvarnos de nuestros pecados, te rogamos, óyenos.
Que te dignes dirigir a ti todas nuestras acciones, te rogamos, óyenos.
Que te dignes hacer que en nosotros se halle preparada una mansión para ti, te rogamos, óyenos.
Que te dignes abajar todo monte de soberbia, te rogamos, óyenos.
Que te dignes, por tu gracia, rellenar en nosotros todo valle de pusilanimidad, te rogamos, óyenos.
Que nos concedas que en ti siempre exultemos y a ti glorifiquemos, te rogamos, óyenos.
Que te dignes mirar nuestra insignificancia y extender sobre nosotros tu poderoso brazo, te rogamos, óyenos.
Que te dignes enriquecernos con tus bienes a nosotros, que somos pobres, te rogamos, óyenos.
Que nos conviertas en coherederos de tu reino, te rogamos, óyenos.
Que te dignes prestar tu oído a nuestras súplica, te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Señor, ten piedad.  Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.  Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.  Señor, ten piedad.

V. Ven a liberarnos, Señor Dios de los ejércitos.
R. Muéstranos tu rostro y seremos salvos.
V. Acuérdate, Señor, con beneplácito de tu pueblo.
R. Visítanos con tu salvación
V. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R. Y danos tu salvación.

Letanías a Jesús en el Vientre de María:

Estas letanías honran a Jesús en su etapa prenatal en el vientre de la Virgen María, reconociendo su divinidad desde el momento de la concepción.

Jesús, concebido por el Espíritu Santo en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, singularmente Hombre desde el momento de su concepción en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, presente en la Creación, creada en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, a través de cual el mundo fue hecho, formado en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, Verbo hecho carne, asumiendo cuerpo humano en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, revelado por el Padre y concebido en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, sujeto al desarrollo humano en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, cuya Preciosa Sangre fluyó en sus comienzos a través de pequeñísimas arterias y venas en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, oculto por nueve meses en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, unigénito del Padre, asumiendo la carne en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, engendrado por Dios, alimentado por la sustancia y sangre de la más Santa Madre en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, saltando de la eternidad al tiempo, en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, revelando con el Padre y el Espíritu Santo toda sabiduría y conocimiento de Su más Santa Madre, en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, consciente de Su rol como Redentor en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, santificador de su Precursor desde el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, Palabra Eterna, Hijo divino, abrazado por el Padre, en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, elevando Su Madre a las alturas de la santificación, en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, eterna delicia del Cielo, en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, manifestando Su Encarnación a su Santa Madre, en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, adorado y contemplado por Su Madre en el santuario de su vientre,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, ante quien los Ángeles se prostran, en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, en el cual los Ángeles mismos contemplaron la humanidad del Dios infante y la unión de las dos naturalezas del Verbo en el seno virgen de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, nuestro protector y salvador, durmiendo en el seno inviolable de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, cuyas Santas Extremidades brotaron por primera vez en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, cuyo Corazón Sagrado primero empezó a palpitar en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, cuyo cabezal de Dios el mundo no puede contener, pesando solo unos pocos granos en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, Divina Inmensidad, midiendo solo fracciones de un centímetro en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, cuyo Asimiento Divino sobrepasa el universo, acunado en el seno de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, Cordero Sacrificado, infante dócil en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, quien era de sufrir la agonía y pasión de la muerte, aceptando la capacidad humana para el dolor y la congoja, en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.
Jesús, prediciendo su Presencia Eucarística, en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.

Jesús, Cordero de Dios en el vientre de María,
Sálvanos, Señor.
Jesús, inocente y santo en el seno de María,
Escúchanos por tu bondad, Señor.
Jesús, Hijo de Dios y Mesías en el vientre de María,
Ten misericordia de nosotros.

Letanías del Padre:

Estas letanías se dirigen a Dios Padre, reconociendo su amor y providencia en la vida de los creyentes.

Padre de infinita majestad     ten piedad de nosotros

Padre de infinita potencia      ten piedad de nosotros

Padre de infinita bondad                ten piedad de nosotros

Padre de infinita ternura         ten piedad de nosotros

Padre, abismo de Amor         ten piedad de nosotros

Padre, potencia de gracia      ten piedad de nosotros

Padre, esplendor de resurrección   ten piedad de nosotros

Padre, Luz de paz                   ten piedad de nosotros

Padre, regocijo de salvación  ten piedad de nosotros

Padre, siempre más Padre    ten piedad de nosotros

Padre de infinita misericordia ten piedad de nosotros

Padre de infinito esplendor    ten piedad de nosotros

Padre, salvación de los desesperados  ten piedad de nosotros

Padre, esperanza de quien reza    ten piedad de nosotros

Padre, tierno ante cualquier dolor  ten piedad de nosotros

Padre, por los hijos más débiles    te imploramos

Padre, por los hijos más desesperados te imploramos

Padre, por los hijos menos amados             te imploramos

Padre, por los hijos que no te han conocido  te imploramos

Padre, por los hijos más desolados               te imploramos

Padre, por los hijos más abandonados  te imploramos

Padre, por los hijos que luchan para que venga tu reino              te imploramos

Cabe mencionar que las letanías pueden ser adaptadas y personalizadas según las necesidades y devociones particulares de los creyentes, siempre y cuando se mantenga el respeto y la reverencia hacia Dios y los santos.

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, 
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo, 
Dios, Espíritu Santo, 
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María, 
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo, 
Madre de la Iglesia, 
Madre de la misericordia, 
Madre de la divina gracia, 
Madre de la esperanza, 
Madre purísima, 
Madre castísima, 
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada, 
Madre amable, 
Madre admirable, 
Madre del buen consejo, 
Madre del Creador, 
Madre del Salvador, 
Virgen prudentísima, 
Virgen digna de veneración, 
Virgen digna de alabanza, 
Virgen poderosa, 
Virgen clemente, 
Virgen fiel, 
Espejo de justicia, 
Trono de la sabiduría, 
Causa de nuestra alegría, 
Vaso espiritual, 
Vaso digno de honor, 
Vaso de insigne devoción, 
Rosa mística, 
Torre de David, 
Torre de marfil, 
Casa de oro, 
Arca de la Alianza, 
Puerta del cielo, 
Estrella de la mañana, 
Salud de los enfermos, 
Refugio de los pecadores, 
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos, 
Auxilio de los cristianos, 
Reina de los Ángeles, 
Reina de los Patriarcas, 
Reina de los Profetas, 
Reina de los Apóstoles, 
Reina de los Mártires, 
Reina de los Confesores, 
Reina de las Vírgenes, 
Reina de todos los Santos, 
Reina concebida sin pecado original, 
Reina asunta a los Cielos, 
Reina del Santísimo Rosario, 
Reina de la familia, 
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. 
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN. 
Te rogamos nos concedas, 
Señor Dios nuestro, 
gozar de continua salud de alma y cuerpo, 
y por la gloriosa intercesión 
de la bienaventurada siempre Virgen María, 
vernos libres de las tristezas de la vida presente 
y disfrutar de las alegrías eternas. 
Por Cristo nuestro Señor. 
Amén.

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