Misterios Gozosos

Misterios gozosos

Los Misterios Gozosos son la primera serie de cinco misterios en la oración católica del Rosario y se centran en la infancia de Jesús. Estos misterios se rezan los lunes y sábados. Los Misterios Gozosos son los siguientes:

  1. La Anunciación: El ángel Gabriel anuncia a la Virgen María que concebirá al Hijo de Dios (Lucas 1,26-27).
  2. La Visitación: La Virgen María visita a su prima Santa Isabel, quien también está embarazada (de Juan el Bautista).
  3. El Nacimiento de Jesús: Jesús nace en un pesebre en Belén (Lucas 2,6-7).
  4. La Presentación de Jesús en el Templo: María y José presentan a Jesús en el Templo de Jerusalén, cumpliendo la ley judía (Lucas 2,22-24).
  5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo: Jesús, a los doce años, se separa de sus padres y es encontrado en el Templo, discutiendo con los maestros de la ley (Lucas 2,42-43, 46).

Al rezar los Misterios Gozosos, se busca meditar en la alegría que trae el misterio de la Encarnación y la vida temprana de Jesús. Cada misterio se acompaña de la recitación de un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria, mientras se reflexiona sobre el significado y las lecciones de cada evento en la vida de Jesús y María.

🔊 Formato Audio de Los Misterios Gozosos:

1. La Anunciación a la Virgen María y la Encarnación del Verbo (Annuntiatio)

«Al sexto mes el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David, el nombre de la virgen era María.»

«La anunciación de María inaugura la plenitud de «los tiempos» (Gál 4,4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos.»

2. La visita de la Virgen María a su prima Santa Isabel (Visitatio).

«En aquellos días María se puso en camino y fue de prisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su vientre, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre».»

«La «visita» de María a Isabel se convirtió así en visita de Dios a su pueblo»

3. El Nacimiento de Jesús en Belén (Nativitas)

«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirenio gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.»

«Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (cf. Lc 2, 6-7); aquellos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo.»

4. La Presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén (Praesentatio)

«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarlo, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el vientre. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la ley del Señor.»

«La circuncisión de Jesús, al octavo día de su nacimiento, es señal de su inserción en la descendencia de Abraham, en el pueblo de la Alianza, de su sometimiento a la Ley.»

5. Jesús encontrado por sus padres cuando era niño hablando con los Doctores de la Ley (Inventio in Templo).

«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.»

«El hallazgo de Jesús en el Templo es el único suceso que rompe el silencio de los Evangelios sobre los años ocultos de Jesús. Jesús deja entrever en ello el misterio de su consagración total a una misión derivada de su filiación divina: «¿No sabíais que me debo ocupar de los asuntos de mi Padre?»»


Los Misterios Gozosos

Los Misterios Gozosos son una parte fundamental de la oración católica del Rosario. Estos misterios nos invitan a meditar y reflexionar sobre momentos de alegría en la vida de Jesús y María. Son cinco misterios que nos ayudan a profundizar en el amor y la misericordia de Dios hacia nosotros.

El primer misterio gozoso es la Anunciación del Ángel a María. En este misterio, el ángel Gabriel visita a María para anunciarle que será la madre del Hijo de Dios. María, con humildad y obediencia, acepta este gran plan de Dios para su vida. Este misterio nos enseña la importancia de estar abiertos a la voluntad de Dios y confiar en su plan para nosotros.

El segundo misterio gozoso es la Visitación de María a su prima Isabel. Después de recibir la noticia de su embarazo, María visita a Isabel, quien también está esperando un hijo. Al llegar, María es recibida con alegría y el niño en el vientre de Isabel salta de gozo. Este misterio nos muestra la importancia de la caridad y el servicio a los demás, así como la alegría que experimentamos al compartir la presencia de Dios con los demás.

El tercer misterio gozoso es el Nacimiento de Jesús en Belén. En este misterio, contemplamos el momento en que Jesús nace en un humilde pesebre. Es un momento de gran alegría, ya que Dios se hace presente entre nosotros como un niño indefenso. Este misterio nos recuerda la importancia de acoger a Jesús en nuestras vidas y de valorar la sencillez y la humildad.

El cuarto misterio gozoso es la Presentación de Jesús en el Templo. María y José llevan a Jesús al Templo para presentarlo al Señor, según la tradición judía. Allí, son recibidos por Simeón y Ana, quienes reconocen en Jesús al Mesías. Este misterio nos enseña la importancia de ofrecer nuestras vidas y nuestros seres queridos a Dios, confiando en su providencia y en su plan para nosotros.

El quinto misterio gozoso es el Hallazgo de Jesús en el Templo. Cuando Jesús tenía doce años, se pierde en Jerusalén y sus padres lo buscan angustiados. Después de tres días, lo encuentran en el Templo, discutiendo con los maestros de la Ley. Este misterio nos invita a buscar a Jesús en nuestra vida diaria, a no perderlo de vista y a crecer en nuestro conocimiento y amor por Él.

Los Misterios Gozosos del Rosario nos permiten sumergirnos en la vida de Jesús y María, y nos ayudan a fortalecer nuestra fe y nuestra relación con Dios. Al meditar sobre estos momentos de alegría, encontramos consuelo, esperanza y motivación para seguir adelante en nuestra vida espiritual. Que estos misterios nos inspiren a vivir con gozo y a compartir el amor de Dios con los demás.

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