Santo Tomás de Aquino

LECCIONARIO V. 28 de enero. Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia

Lecturas Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia.

28 de enero Santo Tomás de Aquino

El 28 de enero se celebra la memoria de Santo Tomás de Aquino, un destacado presbítero y doctor de la Iglesia. Su legado sigue siendo relevante en la actualidad.

En la primera lectura, extraída del libro de la Sabiduría, se nos presenta la búsqueda de la sabiduría como algo más valioso que la salud, la belleza o la riqueza material. La sabiduría es comparada con piedras preciosas y se nos insta a valorarla por encima de todo. Es un llamado a buscar la luz de la sabiduría, que no conoce ocaso. Dios es el mentor de la sabiduría y guía a los sabios en su camino.

El salmo responsorial nos invita a aprender y seguir las leyes divinas. El deseo de cumplir los mandamientos y esconderlos en el corazón es expresado con devoción. Bendito es el Señor, y sus preceptos son motivo de alegría y guía en la vida.

En el evangelio, Jesús nos enseña sobre la humildad y la fraternidad. Nos exhorta a no buscar títulos ni reconocimientos, sino a servir a los demás. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Es un recordatorio de que todos somos hermanos y que debemos seguir el ejemplo de Cristo, nuestro único consejero y maestro.

La convicción de Santo Tomás de Aquino de que somos naturalmente capaces de conocer principios de la ley moral natural sigue siendo actual. Esta ley, arraigada en la verdad de la naturaleza humana, es la base del respeto a la dignidad humana y de los derechos humanos.

La figura de Santo Tomás de Aquino nos inspira a buscar la sabiduría, a vivir con humildad y a seguir los preceptos divinos en nuestra vida cotidiana.


28 de enero: Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia

PRIMERA LECTURA

Quise más la sabiduría que la salud y la belleza

Lectura del libro de la Sabiduría 7, 7-10. 15-16

Supliqué, y se me concedió la prudencia;
invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría.

La preferí a cetros y tronos,
y, en su comparación, tuve en nada la riqueza.

No le equiparé la piedra más preciosa,
porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena,
y, junto a ella, la plata vale lo que el barro.

La quise más que la salud y la belleza,
y me propuse tenerla por luz,
porque su resplandor no tiene ocaso.

Que me conceda Dios saber expresarme y pensar
como corresponde a ese don,

pues él es el mentor de la sabiduría
y quien marca el camino a los sabios.

Porque en sus manos estamos nosotros y nuestras palabras,
y toda la prudencia y el talento.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 118, 9. 10. 11. 12. 13. 14 (R.: 12b)

R. Enséñame, Señor, tus leyes.

¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
Cumpliendo tus palabras. R.

Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.

En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti. R.

Bendito eres, Señor,
enséñame tus leyes. R.

Mis labios van enumerando
los mandamientos de tu boca. R.

Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R.

Aleluya y versículo antes del evangelio Mt 23, 9b. l0b

Uno solo es vuestro Padre, el del cielo,
y uno solo es vuestro consejero, Cristo.

EVANGELIO

No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo

Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 8-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Vosotros no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.

No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo.

El primero entre vosotros será vuestro servidor.

El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra del Señor.


Lecturas del Leccionario V para el mes de enero


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