La Presentación de la Santísima Virgen

LECCIONARIO V. 21 de noviembre. La Presentación de la Santísima Virgen

Lecturas La Presentación de la Santísima Virgen.

21 de noviembre La Presentación de la Santísima Virgen

El 21 de noviembre, la Iglesia Católica celebra la fiesta de la Presentación de la Santísima Virgen María. Esta festividad conmemora un evento que no se encuentra en las Escrituras, pero que ha sido transmitido a través de la tradición y la piedad popular.

Según la tradición, los padres de María, Joaquín y Ana, la llevaron al Templo de Jerusalén cuando era una niña, para ser presentada a Dios. Esta presentación fue un acto de consagración, donde María fue dedicada al servicio de Dios y se convirtió en un símbolo de pureza y entrega total.

La Presentación de la Santísima Virgen María nos invita a reflexionar sobre la importancia de la consagración y la entrega al Señor. María, desde su más tierna infancia, fue consagrada a Dios y se convirtió en el modelo perfecto de obediencia y humildad. Su vida fue un testimonio de total confianza en la voluntad divina y de disposición para cumplir con los planes de Dios.

Esta fiesta también nos enseña sobre la importancia de la formación espiritual desde una edad temprana. María fue criada en un ambiente piadoso y fue educada en las enseñanzas de la fe judía. Esta formación le permitió crecer en santidad y prepararse para su misión única como la Madre de Jesús.

La Presentación de la Santísima Virgen María nos desafía a presentarnos a nosotros mismos ante Dios y a ofrecerle nuestra vida como un sacrificio vivo. Nos anima a consagrar todos nuestros pensamientos, palabras y acciones al servicio de Dios y a seguir el ejemplo de María en nuestra vida diaria.

En esta festividad, podemos reflexionar sobre nuestra propia consagración y entrega al Señor. Podemos ofrecerle nuestras vidas y pedirle que nos guíe en su camino de santidad. Podemos buscar su gracia para vivir con humildad, obediencia y confianza en su providencia.

Que la Presentación de la Santísima Virgen María nos inspire a seguir su ejemplo de amor y entrega total a Dios. Que su intercesión nos fortalezca en nuestro camino de fe y nos acerque cada vez más a su Hijo, Jesucristo. Que María, nuestra Madre celestial, nos guíe y nos proteja en todo momento. Amén.


21 de noviembre: La Presentación de la Santísima Virgen

PRIMERA LECTURA

Alégrate, hija de Sión, que yo vengo

Lectura de la profecía de Zacarías 2,14-17

Alégrate y goza, hija de Sión,
que yo vengo a habitar dentro de ti
—oráculo del Señor—.

Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos,
y serán pueblo mío.

Habitaré en medio de ti,
y comprenderás que el Señor de los ejércitos
me ha enviado a ti.

El Señor tomará posesión de Judá
sobre la tierra santa
y elegirá de nuevo a Jerusalén.

Calle toda carne ante el Señor,
cuando se levanta en su santa morada.

Palabra de Dios.

Interleccional: Lucas 1, 46-47. 48-49. 50-51. 52-53. 54-55

R. El poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. R.

Porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo. R.

Y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón. R.

Derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos. R.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. R.

Aleluya y versículo antes del evangelio Lc 11, 28

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios
y la cumplen.

EVANGELIO

Señalando con la mano a los discípulos, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos»

Lectura del santo evangelio según san Mateo 12, 46-50

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó:

—«Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo».

Pero él contestó al que le avisaba:

—«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».

Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo:

—«Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre».

Palabra del Señor.


Lecturas del Leccionario V para el mes de noviembre


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