Misa de los santos Ángeles

LECCIONARIO VI. MISAS VOTIVAS. MISA DE LOS SANTOS ÁNGELES

Lecturas Misa de los santos Ángeles.

LECCIONARIO VI. MISAS VOTIVAS. MISA DE LOS SANTOS ÁNGELES

La «Misa de los Santos Ángeles» es una celebración litúrgica que honra a los ángeles, seres espirituales que, según la tradición cristiana, actúan como mensajeros y servidores de Dios. Esta misa votiva se celebra para reconocer y agradecer la protección y la guía que los ángeles ofrecen a los seres humanos, así como para reflexionar sobre su papel en la historia de la salvación y en la vida de la Iglesia.

Las lecturas seleccionadas para esta misa están diseñadas para resaltar diferentes aspectos de la misión y la naturaleza de los ángeles. La primera lectura, tomada del libro del Éxodo (Ex 23, 20-23a), narra cómo Dios promete enviar un ángel delante del pueblo de Israel para guiarlos y protegerlos en su camino hacia la Tierra Prometida. Este pasaje subraya la función de los ángeles como guías y protectores, enviados por Dios para acompañar y cuidar a su pueblo en su peregrinación terrenal.

El salmo responsorial (Sal 90, 1-2. 3-4. 5-6. 10-11) es un canto de confianza en la protección divina. El salmista proclama que Dios es nuestro refugio y fortaleza, y que enviará a sus ángeles para guardarnos en todos nuestros caminos. Este salmo refuerza la idea de que los ángeles son instrumentos de la providencia divina, encargados de velar por la seguridad y el bienestar de los fieles.

La segunda lectura, extraída del libro del Apocalipsis (Ap 12, 7-12a), describe la batalla en el cielo entre Miguel y sus ángeles contra el dragón y sus ángeles. Este pasaje destaca la victoria de los ángeles fieles sobre las fuerzas del mal, simbolizando la lucha continua entre el bien y el mal y la certeza de la victoria final de Dios. San Miguel, en particular, es presentado como el gran defensor del pueblo de Dios, reforzando su papel como protector y guerrero celestial.

El evangelio según San Mateo (Mt 18, 1-5. 10) contiene las palabras de Jesús sobre la importancia de la humildad y la pureza de los niños, y advierte que no se debe despreciar a ninguno de estos pequeños, porque sus ángeles en el cielo ven continuamente el rostro de mi Padre celestial. Este evangelio subraya la cercanía y la atención constante de los ángeles hacia los seres humanos, especialmente hacia los más pequeños y vulnerables, y destaca su papel como intercesores ante Dios.

En conjunto, estas lecturas invitan a los fieles a contemplar el misterio de los santos ángeles, reconociendo su presencia y su acción en la vida de la Iglesia y de cada creyente. La Misa de los Santos Ángeles no solo celebra a estos seres celestiales, sino que también llama a los fieles a confiar en su protección y a imitar su obediencia y fidelidad a Dios. Esta celebración litúrgica es una oportunidad para renovar la fe en la providencia divina y para pedir la intercesión y la ayuda de los ángeles en nuestro camino hacia la santidad y la vida eterna.

Se toman las lecturas de la fiesta de los santos Arcángeles, día 29 de septiembre; o bien de los santos Ángeles Custodios, día 2 de octubre, que reproducimos a continuación.


SANTOS ARCÁNGELES MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL

Fiesta

PRIMERA LECTURA

Miles y miles le servían

Lectura de la profecía de Daniel 7, 9-10. 13-14

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros.

Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él.

Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios.

O bien:

Miguel y sus ángeles declararon la guerra al dragón

Lectura del libro del Apocalipsis 12, 7-12a

Se trabó una batalla en el cielo; Miguel y sus ángeles declararon la guerra al dragón. Lucharon el dragón y sus ángeles, pero no vencieron, y no quedó lugar para ellos en el cielo. Y al gran dragón, a la serpiente primordial que se llama diablo y Satanás, y extravía la tierra entera, lo precipitaron a la tierra, y a sus ángeles con él. Se oyó una gran voz en el cielo:

Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.

Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 137, 1-2a. 2b-3. 4-5. 7c-8 (R.:1c)

RDelante de los ángeles tañeré para ti, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R.

Aleluya Sal 102, 21

Bendecid al Señor, ejércitos suyos,
servidores que cumplís sus deseos.

EVANGELIO

Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 47-51

En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:

—«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».

Natanael le contesta:

—«¿De qué me conoces?».

Jesús le responde:

—«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».

Natanael respondió:

—«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

Jesús le contestó:

—«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».

Y le añadíó:

—«Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

Santos Ángeles Custodios

PRIMERA LECTURA

Mi ángel irá por delante

Lectura del libro del Éxodo 23, 20-23a

Así dice el Señor:

«Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado.

Respétalo y obedécelo.

No te rebeles, porque lleva mi nombre y no perdonará tus rebeliones.

Si lo obedeces fielmente y haces lo que yo digo, tus enemigos serán mis enemigos, y tus adversarios serán mis adversarios.

Mi ángel irá por delante».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 90, 1-2. 3-4. 5-6. 10-11 (R.: 11)

R. A sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos.

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti». R.

Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás. R.

Su brazo es escudo y armadura.
No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía. R.

No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos. R.

Aleluya Sal 102, 21

Bendecid al Señor, ejércitos suyos,
servidores que cumplís sus deseos.

EVANGELIO

Sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

—«¿Quién es el más importante en el reino. de los cielos?».

Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:

—«Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial».


MISAS VOTIVAS


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